«Nosotros no solo decimos lo que pensamos, lo llevamos a la práctica. No nos llenamos los bolsillos con los sueldazos que cobran en las legislaturas. Cobro como cualquier trabajador, y cuando se termina el mandato, vuelvo a laburar como siempre». Así abre Andrés Blanco la charla con el periodista Matías Césari en Enfocados TV.
Blanco es obrero ceramista y diputado provincial del PTS-Frente de Izquierda Unidad. En la entrevista abordaron desde la tradición del trotskismo hasta temas de la realidad nacional, provincial y las diferencias políticas y de práctica con el resto de las fuerzas que se presentan como alternativa en las elecciones del 26 de octubre.
«Esta forma de actuar no es casualidad, viene de la tradición del trotskismo. Estamos muy lejos de esos intereses que defienden los políticos de siempre. Capaz nos ven como gente común, y lo somos. Lo hacemos porque creemos que, si te toca ocupar una banca, tenés que seguir siendo parte de ese mismo pueblo, no convertirte en un privilegiado. Eso no lo hace nadie más», explicó.
«No hace falta ponerse a analizar uno por uno a todos los candidatos, candidatas o funcionarios. Todos tienen algún interés personal que defienden», disparó el candidato a senador del Frente de Izquierda Unidad por Neuquén, dejando en claro la diferencia entre la izquierda y el resto de la política tradicional.
«Nosotros no estamos en esto por intereses personales. Ahora se puso de moda hablar de neuquinidad y te la quieren meter en todos lados. Pero, seamos sinceros, es el gran verso del momento«, afirmó en referencia al discurso de los candidatos y candidatas de Rolando Figueroa y aseguró: «Para mí, ahí está la clave: es el engaño más grande que le venden a la gente, especialmente a quienes vivimos en Neuquén. Cuando hablamos de la sociedad, nosotros nos referimos a la clase trabajadora y a las mayorías populares, no a los de arriba».
En este sentido, fundamentó por qué es mentira que Neuquén es una isla: «Nos quieren hacer creer que podemos salir adelante solos, que el pueblo neuquino se puede aislar del resto, que con Vaca Muerta nos salvamos todos, que la riqueza va a llegar a todos los hogares. Pero la realidad es otra: tenemos un 35% de pobreza, familias sin techo, escuelas que se caen a pedazos y, como si fuera poco, te mandan un tráiler para tapar el desastre».
E insistió en que «eso de la neuquinidad es solo una ilusión, una forma de disfrazar lo mismo que hace el gobierno nacional, porque el ajuste también llegó a Neuquén.
«Cada vez que nos hablan de la famosa ’neuquinidad’ o de defender Neuquén, no puedo evitar preguntarme: ¿defenderlo de quién? Porque el gobierno de Rolando Figueroa fue clave para que Milei consiguiera todos los recursos que quería: la Ley Bases, las facultades delegadas, el RIGI, el capítulo de Hidrocarburos. Todo eso salió adelante con el apoyo directo del gobierno provincial. Entonces, ¿en qué se diferencian? Si están regalando nuestros recursos a las multinacionales y dejando un desastre ambiental tremendo, del que ni siquiera quieren hablar, mucho menos permitir que se discuta mínimamente en la Legislatura. Así que, al final, la neuquinidad no significa nada. Eso de la neuquinidad es puro verso, una fachada para hacernos creer que hay algo distinto, pero en realidad es más de lo mismo».








































