Tras la segunda mesa salarial correspondiente al segundo semestre de 2026, el secretario general de ATE Neuquén, Carlos Quintriqueo, explicó que el gremio solicitó al Poder Ejecutivo una recomposición salarial.
El dirigente agradeció el acompañamiento de los trabajadores en la jornada y explicó que la representación del Gobierno volvió a insistir con la continuidad del IPC y con una compensación a través de un bono. Quintriqueo afirmó que esa propuesta fue rechazada y que ni siquiera quedó plasmada en el acta, ya que la continuidad del IPC «nunca estuvo en discusión».
El gremialista explicó que, cuando el sindicato planteó un acuerdo semestral en lugar de uno anualizado, la decisión buscaba precisamente poder reabrir la discusión salarial en un plazo más corto. Según sostuvo, la continuidad del IPC es «un hecho» y no una cuestión negociable, mientras que el objetivo actual del gremio es encontrar mecanismos que permitan recuperar poder adquisitivo.
Quintriqueo aclaró que el IPC no es un tema en discusión, ya que su actualización forma parte de los acuerdos salariales vigentes. Sin embargo, sostuvo que en esta oportunidad el Ejecutivo debe elaborar una propuesta que contemple la pérdida de poder adquisitivo provocada por incrementos de precios que no se reflejan en el índice, como los aumentos de las tarifas de los servicios y los alquileres, entre otros gastos que impactan en la economía de los trabajadores. «Esa recomposición no puede ser un bono», afirmó el dirigente, y confirmó que la propuesta del bono fue rechazada.
El secretario general remarcó que la mesa pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves, día en que el Ejecutivo deberá presentarse con una propuesta concreta de recuperación salarial. Quintriqueo advirtió que, de no existir esa propuesta, «así no va a haber acuerdo y lo que va a haber es conflicto». El dirigente remarcó que el objetivo del gremio es que los trabajadores logren esa recomposición y no un escenario de conflicto.
El referente sindical recordó además que el acuerdo semestral vigente permitió al gremio reabrir la negociación en un contexto económico adverso, y reconoció que cualquier mejora que se consiga eventualmente deberá «derramar» también sobre los trabajadores que firmaron acuerdos anuales. Quintriqueo sostuvo que, más allá de los acuerdos alcanzados, la política económica nacional «nos demuele el salario permanentemente» a través de aumentos en servicios como la luz, el gas, la telefonía y los alquileres.
Finalmente, las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves, en un horario que será confirmado oportunamente.







































