El punto de partida fue un dato clínico que no podían ignorar: bebés nacidos con metabolitos positivos por adicciones maternas. La médica Paola Gómez y un equipo interdisciplinario vieron ese dato repetirse y decidieron que necesitaban hacer algo más que registrarlo. En octubre de 2023, con un inmueble cedido por el obispado neuquino, nació Casa de Mujeres.
El dispositivo funciona como alojamiento diurno y está orientado al abordaje integral de mujeres en situación de vulnerabilidad psicosocial atravesadas por consumos problemáticos. Tiene una particularidad que no es menor: permite el ingreso con sus hijos e hijas. No les pide a las mujeres que elijan entre el tratamiento y la maternidad.
El enfoque es de bajo umbral —esto es, sin requisitos previos de abstinencia para ingresar— y combina atención individual con espacios colectivos: talleres de empleabilidad, crianza y expresión artística. Un acompañamiento con perspectiva de género que reconoce a las mujeres como sujetas de derechos y protagonistas de sus propios procesos, no como pacientes pasivas de un sistema que decide por ellas.
La Cámara de Diputados de Neuquén declaró el dispositivo de interés legislativo mediante la declaración N° 4497, aprobada en la 10° sesión ordinaria. Al fundamentar la iniciativa, la diputada Luz Ríos lo describió como «un cambio de paradigma en el abordaje de los consumos problemáticos» y «un acto de justicia social».
Las palabras son grandes. El espacio, por ahora, es un inmueble cedido por el obispado. La declaración legislativa es un reconocimiento. Lo que falta es que el reconocimiento se transforme en presupuesto y estos espacios se multipliquen en la provincia.








































