Audio: Ernesto Acuña, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la Repúbica Argentina.
La crisis económica golpea de lleno a los kioscos. Según datos de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), en los últimos doce meses cerraron 16 mil locales en todo el país. “Hay una recesión y el kiosco no es la excepción. Es uno de los primeros lugares donde pega, porque uno resigna gastos y el kiosco es de las primeras cosas que recibe el golpe”, afirmó el vicepresidente de la entidad, Ernesto Acuña, en diálogo con Neuquén Despierta por Radio 10 Neuquén.
El dirigente explicó que, a la baja de ventas, se suman otros problemas como la pérdida de exclusividad en productos clave. “Antes compraban solamente en el kiosco cigarrillos y golosinas y ahora podes comprar golosinas en una farmacia, cigarrillos en un supermercado o bebidas en una verdulería”, indicó.
Un golpe fuerte para el rubro
Acuña precisó que el dato de los 16 mil kioscos cerrados surgió de reuniones con la AFIP. “Nos pasaron que éramos 112 mil kioscos y hoy somos 96 mil. Lo que vamos viendo es que cerraron 16 mil en un año. Es un número fuerte para un año”, remarcó.
También señaló que la inflación sigue siendo un problema para el sector, más allá del discurso oficial. “Este mes aumentó el cigarrillo que más sale, el de la variedad barata, un 10,5%. Hay galletitas que aumentaron un 10. Es muy difícil porque no podes trasladar el precio al cliente. Si trasladas, no vendes”, explicó.
Advierten que podrían desembarcar cadenas de kioscos en Neuquén
Aunque el fenómeno se concentra hoy en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, Acuña advirtió que la expansión de cadenas de kioscos podría llegar a ciudades del interior, como Neuquén. “Vemos que se va extendiendo cada vez más a las principales ciudades de todo el país, en donde no está la regulación”, alertó.
Por eso, la UKRA impulsa un proyecto de ley de proximidad que limite la instalación de nuevos comercios a menos de 100 metros de un kiosco existente. “No hay ninguna ley nacional y en la mayoría de las ciudades tampoco hay normas locales. Estamos pidiendo que no se pueda poner un kiosco a menos de 100 metros de otro”, sostuvo.
Un rubro que busca reinventarse
Acuña contó que la supervivencia del kiosco depende cada vez más de la capacidad de innovar. “Hay que capacitarse, innovar, reinventarse. Algunos ponen librería, impresiones, cohetería; otros panchos, sándwiches, cafetería; otros una buena tabaquería o kiosco almacén. Cada uno le va buscando la vuelta”, señaló.
El vicepresidente de UKRA, con 26 años de experiencia en el rubro, concluyó que el panorama es complicado pero que muchos comerciantes siguen apostando por mantenerse en pie. “El kiosquero trata de reinventarse, innovar y adaptarse al momento”, cerró.






































