DC Consultores difunde su informe nacional de julio, titulado «El rumbo no se negocia», con 1.940 casos relevados entre el 24 y el 26 de julio mediante dispositivos móviles y un margen de error de 2,5 puntos. El estudio mide la posición de la sociedad frente al rumbo económico del Gobierno, la evaluación del oficialismo y los motivos detrás de la crisis de liderazgo de la oposición peronista.
La economía concentra el principal factor de decisión electoral. El 45,3% de los consultados asegura que la inflación, los salarios y el costo de vida pesarán más en su voto de cara a las próximas elecciones, mientras que el 40,5% prioriza el desarrollo, medido en generación de empleo e inversiones. Apenas el 11,8% pone el eje en el rol del Estado y un 2,4% señala la falta de alternativas opositoras como el factor determinante.
Sobre el rumbo económico, la sociedad se divide en cuatro posiciones. El 38,1% respalda un apoyo total y pide profundizar el rumbo actual. El 23,8% acompaña solo el rumbo económico pero no coincide con el estilo político del Gobierno. El 9,5% apoyó al principio, aunque las dificultades para llegar a fin de mes le hicieron perder confianza. En el otro extremo, el 28,6% rechaza totalmente tanto el rumbo como la gestión.
En materia de expectativas cotidianas, el 46,3% de los encuestados espera con mayor urgencia la reactivación productiva y la generación de empleo a partir de nuevas inversiones privadas. El 31,7% reclama una reforma impositiva que alivie la carga fiscal sobre la producción y el 17,1% pide transparencia e institucionalidad como política de Estado. Solo el 4,9% pide profundizar el ajuste dentro del propio Estado.
Consultados sobre la principal fortaleza del oficialismo, el 36,5% destaca la firmeza para sostener el rumbo, en línea con el título del informe: «no se negocia el modelo». El 31,7% valora el control del déficit fiscal y la baja de la inflación. Sin embargo, un 28,3% no reconoce ninguna fortaleza en la gestión actual, y solo el 3,5% menciona la capacidad del Gobierno para enfrentar a la política tradicional.
La percepción sobre el futuro del país queda dividida casi en partes iguales. El 40,2% siente que la Argentina está estancada en un punto de incertidumbre, frente a un 38,5% que considera que el país ya atravesó lo peor y se encuentra en proceso de recuperación. El 12,1% cree que la peor parte de la crisis todavía no llegó y el 9,2% dice que solo quiere ver crecer al país, más allá de los costos.
Respecto de por qué parte de la sociedad se aferra al cambio de modelo, el 42,6% atribuye esa adhesión al agotamiento del «Estado papá», según la expresión que utiliza el propio informe, y sostiene que las viejas recetas quedaron demostradas como ineficaces. El 19,4% directamente no cree que exista una esperanza real. El 19,3% habla de un aprendizaje histórico vinculado a los países que prosperaron captando inversiones, y el 18,7% lo explica por un cambio cultural y generacional.
Sobre la crisis de liderazgo del peronismo, el 36,8% de los consultados la atribuye a la desconexión de ese espacio con la sociedad y su insistencia con recetas ya conocidas. El 29% señala la centralidad de Cristina Kirchner como un factor que bloquea la aparición de nuevos liderazgos. El 23,7% apunta a la falta de autocrítica sobre los errores de la última gestión kirchnerista y el 10,5% menciona la fragmentación interna del espacio.
Finalmente, ante la exigencia de recortar gastos que baja desde Nación, el 58,5% de los encuestados pide a gobernadores e intendentes aplicar una «motosierra a la política»: recortar asesores, pautas publicitarias y cargos, sin tocar áreas consideradas claves. El 22% directamente pide que las gestiones provinciales y municipales salgan a buscar recursos propios si quieren sostener el gasto. El 14,6% prioriza bajar impuestos y tasas, y solo el 4,9% respalda un ajuste parejo aunque eso implique la caída de servicios esenciales.
DC CONSULTORES – El Rumbo No Se Negocia (Agosto) by Neuquén Web








































