Los gremios estatales y el Gobierno de Neuquén se volverán a sentar en mesa paritaria para debatir las condiciones salariales y de trabajo de gran parte de la administración pública provincial. La convocatoria se materializó hace dos semanas e incluirá a los sindicatos que, en la mesa de discusión de fines de 2025, llegaron a un acuerdo salarial por la primera mitad de este año.
De acuerdo con el cronograma que difundió el Ejecutivo, la primera organización en sentarse con los funcionarios será ATE, a partir de las 9:30. Más tarde será el turno de Unavp y UPCN, que se reunirán con las autoridades provinciales a partir de las 14 y las 16, respectivamente.
La nueva ronda de negociaciones definirá las condiciones salariales de los trabajadores estatales para el segundo semestre, tras el entendimiento alcanzado a fines del año pasado que cubrió los primeros seis meses de 2026.
Los secretarios generales de la Unión Neuquina de Agentes Viales Provinciales (UNAVP), Carlos Roselli, y de ATE, Carlos Quintriqueo, anticiparon las posiciones que llevarán a la discusión salarial de este lunes.
Quintriqueo remarcó que los trabajadores estatales sostuvieron la economía provincial durante dos años de alta inflación y que llegó el momento de que el Estado devuelva ese esfuerzo. El referente de ATE recordó que en 2023 los salarios no lograron recuperar la inflación de diciembre y que además se descontó un 6% adicional para el sostenimiento de la caja de jubilaciones. «Hemos sido generosos en aportar durante estos dos años a la economía provincial», dijo. El dirigente reclamó que el derrame de Vaca Muerta se traduzca en mejoras concretas para los trabajadores y cerró: «Somos socios en las pérdidas, pero nunca en las ganancias».
Roselli señaló que el IPC debe continuar como base de la discusión, pero marcó sus límites. «Con el IPC no alcanza, porque lo que te muestran en el IPC mensual no es lo mismo que si hacés una proyección de todo lo que subieron los servicios en estos últimos seis meses, que fue mucho más», dijo. El dirigente de Vialidad Provincial reclamó además un reconocimiento económico diferenciado por la responsabilidad que tiene la repartición en el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura caminera de la provincia.
Por su parte, el secretario general de UNAVP describió la situación laboral de sus representados como única en el sector público. Sus trabajadores están «24 horas los 7 días» a disposición de la repartición, pero cobran como cualquier empleado estatal de ocho horas. «Mi compañero maquinista mañana está en horas de descanso, pero si hay cualquier problema en la ruta tiene que salir a trabajar», ejemplificó Roselli. El dirigente agregó que esa disponibilidad permanente «no la reconoce nadie».
Roselli también cuestionó la decisión del gobierno de reducir la alícuota impositiva a las petroleras del 12% al 7,5% y de extender la concesión por 30 años. Para el gremialista, esa medida implica la resignación de fondos de coparticipación que la provincia necesita para afrontar los compromisos salariales del sector público. «Si estás haciendo eso, estás relegando un montón de dinero que te va a entrar por coparticipación; no sé de qué falta de dinero he estado hablando», planteó.
El convenio colectivo de Vialidad también estará en agenda. La primera reunión se postergó por el conflicto en Vaca Muerta, pero Roselli confirmó que el sindicato llevará a esa mesa el reclamo de mejorar la ley laboral de los trabajadores del sector y de reconocer formalmente las responsabilidades diferenciadas que implica el trabajo en la repartición.






































