Federico Prior, referente del Partido Intransigente e Inquilinos Agrupados, abandonó la gestión del gobierno de Rolando Figueroa después de una ruptura con el ministro Tobares, quien le pidió que dejara de hablar públicamente sobre la crisis habitacional de la provincia. «El límite con Tobares fue cuando me dijo aflojá con este tema, callate la boca. Yo agachar la cabeza no lo hice nunca», relató Prior en una entrevista con el programa Enfocados TV.
Prior había ingresado al gobierno provincial como parte del apoyo que Inquilinos Agrupados le dio a Figueroa en campaña, con el objetivo central de avanzar en políticas de alquiler que acompañaran las prometidas 10.000 soluciones habitacionales. Ninguno de esos objetivos se cumplió. «Con lo que prometió Figueroa en campaña respecto a viviendas no pasó nada», afirmó. Y agregó que la promesa oficial esconde una trampa conceptual: «10.000 soluciones habitacionales no son 10.000 viviendas. El gobierno sale a vender ese paquete. Yo me corrí de la gestión porque no se logró el objetivo por el cual acompañamos».
El conflicto con Tobares se agudizó cuando Prior comenzó a dar declaraciones públicas sobre el déficit real de vivienda en la provincia. «A Tobares le molestó que saliera en los medios y dijera lo que pasaba, por ejemplo que hoy necesitamos mínimo 30.000 viviendas en la provincia», explicó. La relación ya venía deteriorada por otros motivos: «Era difícil trabajar con Tobares. Faltaba planificación, había ajustes en las estructuras, maltrato sobre los trabajadores estatales«.
Otro punto de quiebre fue un proyecto legislativo que Prior iba a presentar junto al diputado Francisco «Pipi» Lepore sobre la comisión inmobiliaria que pagan los inquilinos. «Íbamos a presentar un proyecto en Legislatura con Lepore, pero no lo dejaron, no lo presentaron. Ese proyecto enojaba a Tobares», relató. Prior sostiene que esa negativa no es casual: «No hay políticas de alquiler porque hay negocios, amistades e intereses inmobiliarios poderosos».
Sobre las políticas habitacionales actuales, Prior cuestionó el modelo del loteo con servicios que impulsa el gobierno provincial. «El loteo con servicio, así como está, es una política que va directo al fracaso. Sólo sirve para descomprimir», sostuvo, y advirtió que mientras la provincia suma 20.000 habitantes por año, las soluciones que se ofrecen no alcanzan ese ritmo. También apuntó contra la concentración del mercado inmobiliario: «Las desarrolladoras, constructoras, loteos con servicio y demás, es un negocio redondo. Terminan acordando lugares estratégicos de la ciudad. Ves edificios y decís, ¿quiénes serán los propietarios? Siempre los mismos nombres».
Para Prior, la contradicción central de Neuquén es la distancia entre la riqueza que genera Vaca Muerta y las condiciones de vida de gran parte de la población. «En Neuquén, Vaca Muerta no derrama. Ves desarrollos inmobiliarios millonarios en puntos estratégicos y más de 700 personas en situación de calle», planteó. Y cerró con una crítica a la narrativa oficial sobre el acceso a la vivienda: «La falacia más grande es pensar que todos vamos a ser propietarios».







































