El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que el desarrollo masivo de Vaca Muerta se perfila como uno de los principales motores de crecimiento económico, inversión y generación de empleo para la Argentina en las próximas décadas. Lo expresó en la segunda edición de su newsletter Matchpoint, publicada en LinkedIn.
Marín sostuvo que «el crecimiento de Vaca Muerta no solo está transformando la matriz energética del país, también está impulsando la generación de empleo y es una de las mayores oportunidades de desarrollo económico de las últimas décadas».
Según las proyecciones que mencionó, el avance de los proyectos vinculados a Vaca Muerta podría alcanzar un pico superior a 90.000 nuevos puestos de trabajo, mientras que entre 2027 y 2030 el promedio rondaría los 75.000 empleos adicionales.
El titular de YPF señaló que el impacto abarcará mucho más que la producción de petróleo y gas. «Este impacto se extenderá mucho más allá de la industria petrolera. La cadena de valor asociada al desarrollo energético movilizará inversiones, infraestructura y actividad económica en múltiples sectores», afirmó.
En relación con el empleo directo, explicó que las operadoras y las empresas de servicios petroleros continuarán como uno de los principales motores de contratación. Las estimaciones indican una demanda promedio cercana a 9.000 trabajadores, con picos de hasta 11.000 puestos a medida que crezca la actividad en los yacimientos.
A ese escenario se sumará el empleo indirecto vinculado al transporte, la logística, los insumos y los servicios. En ese segmento, las proyecciones estiman un promedio cercano a 30.000 puestos de trabajo, con máximos de hasta 35.000 empleos durante los años de mayor expansión.
Marín también destacó el papel del Instituto Vaca Muerta, iniciativa impulsada por las principales empresas del sector para formar personal especializado. «El crecimiento de Vaca Muerta requiere formar a los trabajadores que acompañen su desarrollo. Por eso, junto a toda la industria, impulsamos el Instituto Vaca Muerta, con el objetivo de capacitar a 15.000 operarios en los próximos cinco años y formar a 3.000 personas por año», expresó.
Además, remarcó que la capacitación fortalece la seguridad operativa, ya que permite comprender mejor los procesos, identificar riesgos y mejorar la toma de decisiones en los yacimientos.
Sobre los avances del programa, informó que desde el inicio de las clases, en marzo, se conformaron 21 grupos con 717 estudiantes. En la actualidad funcionan 15 cohortes activas con 545 alumnos en cursos de operadores y seguridad operativa, mientras que 145 personas ya finalizaron su formación en seis promociones.
Para el resto de 2026, el objetivo del instituto consiste en superar los 2.000 estudiantes capacitados, con el propósito de responder a la demanda de mano de obra especializada que acompañará el crecimiento de Vaca Muerta.
Al cerrar su mensaje, Marín destacó el alcance estratégico del desarrollo neuquino. «Vaca Muerta representa mucho más que energía. Mi mayor deseo es que dentro de muchos años podamos mirar hacia atrás y decir que fuimos la generación que transformó los recursos de la Argentina en trabajo, desarrollo y oportunidades para nuestros nietos», concluyó.






































