El senador nacional por Chubut de Unión por la Patria, Carlos Linares, advirtió que la provincia de Neuquén puede enfrentar serias dificultades a futuro si no gestiona adecuadamente el impacto social del boom de Vaca Muerta. En diálogo con el portal Va Con Firma, el legislador comparó la situación neuquina con la experiencia de Comodoro Rivadavia, donde la explotación petrolera dejó como saldo la pérdida de al menos 14.000 puestos de trabajo directos tras el repliegue de la actividad.
«Ustedes están en la provincia de Neuquén. Hoy la provincia es la joya de la abuela, pero nosotros tenemos experiencia. Vengo de Comodoro Rivadavia, sabemos lo que significa este boom de explotación petrolera», señaló Linares, y apuntó a la desigualdad salarial que genera la actividad extractiva como uno de los principales riesgos. «Un maestro tiene que dar clases y gana una cuarta parte de lo que gana alguien que trabaja en una actividad extractiva. Y ahí empiezan las desigualdades, los problemas de urbanización y otras dificultades que el gobierno provincial va a tener que mirar», advirtió.
El senador también hizo referencia a declaraciones recientes del intendente de Añelo, quien pidió públicamente que no llegue más población al municipio. «Escuché declaraciones del intendente de Añelo pidiendo, por favor, que no vaya más gente a radicarse allí, porque eso va a causar enormes problemas», recordó Linares, y remarcó que si el gobierno provincial no atiende estas señales «aunque hoy se encuentre en una situación favorable, va a tener problemas a futuro».
Sobre el RIGI, Linares fue contundente: «Es una estafa. Le estamos condonando impuestos a las grandes empresas y no les podemos bajar el impuesto a las Ganancias a los trabajadores porque, supuestamente, eso desequilibra la economía». El senador señaló que la herramienta beneficia a inversiones «que quizás ya tenían previstas y se iban a hacer igual», y la enmarcó en lo que definió como un gobierno que «trabaja para unos pocos y quiere un país de pocos».
Linares también cuestionó la actitud de gobernadores que acompañan al gobierno nacional pese a las dificultades que atraviesan sus provincias. «Me parece que hay casos humillantes. Tienen a sus provincias con enormes problemas financieros, no tienen una sola obra pública nacional, las rutas nacionales están destruidas, y no abren la boca», afirmó, aunque aclaró que «no todos son iguales» y reconoció que hay gobernadores que hablan «aun sabiendo que pueden ser castigados por este gobierno nacional».







































