El 54,7% de las mujeres y personas LGBTTINB+ encuestadas en Neuquén, Plottier y Centenario afirmó que tenía deudas al momento del relevamiento. El estudio se realizó sobre una muestra de 402 personas y analizó el impacto de la situación económica en distintos aspectos de la vida cotidiana.
La encuesta formó parte de un trabajo impulsado por Mumalá, a través de su Observatorio “Mujeres, Disidencias, Derechos”, en articulación con el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI). El trabajo de campo se desarrolló de manera presencial entre el 29 de mayo y el 15 de julio de 2026.
“Con el observatorio de Mumalá, el ISEPCI y profesionales de la Fundación La Ciudad, encuestamos a 402 personas de Neuquén, Plottier y Centenario”, explicó la presidenta de la Fundación La Ciudad, Mercedes Lamarca.
“Relevamos el impacto económico que tienen las políticas de ajuste del gobierno de Milei con una perspectiva feminista bajo el concepto de la feminización de la pobreza”, agregó Lamarca.
La referente sostuvo que las decisiones del Gobierno nacional tienen consecuencias sobre la economía cotidiana. “Desde el comienzo del gobierno de Milei se han tomado políticas de ajuste, se ha disminuido el rol del Estado y todas las políticas vinculadas al acompañamiento a mujeres. Y esto tiene consecuencias concretas y directas sobre su día a día”, aseguró.
Endeudamiento y recortes en el consumo
El informe precisa que el 54,7% declaró tener deudas, mientras que el 42,8% respondió que no y el 2,5% prefirió no contestar. El documento señala que el endeudamiento alcanza así a más de la mitad de los hogares incluidos en la muestra.
Gladys Aballay, referente de Mumalá Neuquén, señaló que las deudas incluyen billeteras virtuales, tarjetas de crédito, préstamos familiares y préstamos barriales. Según explicó, “esto no tiene que ver con lujos, con grandes compras, sino con gastos cotidianos como la alimentación o la ropa”.
Los problemas económicos también modificaron los hábitos de consumo. El informe indica que el 74,9% de los hogares realizó ajustes o recortes en su consumo diario y que el 69,2% dejó de realizar gastos o actividades por motivos económicos.
Menos alimentos y más trabajos
La situación alimentaria aparece entre los principales indicadores del relevamiento. El 53,5% de los hogares redujo tanto la calidad como la cantidad de alimentos que compraba. Además, el 40,3% afirmó que algún integrante de su familia debió saltear una comida por falta de dinero durante los últimos seis meses.
En materia laboral, entre las 156 personas que declararon ingresos por trabajo remunerado, el 23,1% tenía dos empleos, el 6,4% tres y el 1,3% más de tres. Además, el 55,1% de ese grupo tuvo que sumar alguna actividad para obtener ingresos adicionales durante los seis meses previos.
Aballay resumió que cerca del 30% tiene más de un empleo y sostuvo: “Aún así no alcanza para poder abastecer todos los gastos que se necesitan”.
El 84,1% reportó síntomas físicos asociados al estrés
La encuesta también abordó el bienestar psicofísico. El 84,1% manifestó algún grado de síntomas físicos asociados al estrés, entre ellos dolores de cabeza, tensión muscular e insomnio. A su vez, el 76,1% coincidió en que las preocupaciones económicas afectan su descanso o sueño.
El relevamiento incluyó distintos sectores sociales de Neuquén, Plottier y Centenario. Según Aballay, más de 20 mujeres participaron del trabajo presencial, con encuestas en la universidad, el centro, barrios populares y espacios a los que concurren mujeres, como comedores y merenderos.
El informe también señala que el 79,1% considera que la situación económica actual limita sus proyectos personales. Al comparar su economía con la de seis meses atrás, el 48% respondió que está peor, el 42,5% que permanece igual y apenas el 9,5% que mejoró.








































