Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora e histórica referente de la lucha por los derechos humanos en Argentina, falleció este domingo a los 95 años. Estaba internada en el Hospital Italiano desde hacía varios días y la noticia se conoció por la tarde.
Su militancia comenzó antes del inicio de la última dictadura cívico-militar: su hijo Alejandro fue secuestrado y desaparecido el 17 de junio de 1975, durante el gobierno de Isabel Perón y López Rega. Durante décadas, Almeida fue un emblema de la lucha contra la impunidad para los militares y sus cómplices civiles.
La cuenta oficial de Madres de Plaza de Mayo comunicó su fallecimiento con un mensaje que resumió su legado: «Las palabras no alcanzan, se nos quedan cortas, se nos hace un nudo en la garganta. Tan inmensa que no hay manera de contarlo. Gracias por enseñarnos que amar es resistir, que la única lucha que se pierde es la que se abandona y que no existe fuerza más grande que la del amor».
La organización también destacó su vínculo con las generaciones más jóvenes: «Tuviste la enorme sabiduría y capacidad de caminar junto a los más jóvenes, acompañando y escuchando siempre. Con una generosidad inmensa abriste caminos, supiste construir puentes, sembrar compromiso y hacernos parte de una causa colectiva mucho más grande que uno mismo».
Las Madres cerraron el comunicado con una promesa: «Nos queda la responsabilidad de seguir contando la historia para que nunca vuelva a repetirse; de seguir gritando bien fuerte que ‘Nunca Más’; de defender la memoria, la verdad y la justicia como vos nos enseñaste. Gracias, Taty. Tu ejemplo, tu lucha y tu amor se quedan entre nosotros. Hasta siempre. Presente, ahora y siempre».








































