El Gobierno neuquino, la Municipalidad de San Martín de los Andes y el Ente Provincial de Energía (EPEN) pusieron en marcha un amplio programa de reformulación de la deuda y el consumo de energía del Municipio, que abre las puertas a un nuevo convenio entre las partes.
En el marco de las políticas públicas de ordenamiento, esta etapa de trabajo coordinado permitirá que cada ministerio neuquino asuma los costos de la energía de sus establecimientos en la ciudad, incluyendo la proporción correspondiente de la deuda recientemente refinanciada entre el Municipio y el EPEN.
El compromiso de las partes incluye la revisión detallada de cada medidor actualmente a nombre del Municipio, con datos de consumo, costos, objetivos y destino real del suministro, además de la adecuación de las potencias contratadas al consumo real. También se incorporará al análisis a la Cooperativa de Agua Potable, particularmente respecto de los suministros destinados a bombeo y saneamiento, que se encuentran entre los de mayor demanda energética.
Para la puesta en marcha del acuerdo, en los próximos días, personal técnico y comercial del EPEN trabajará en San Martín de los Andes junto con equipos municipales.
El compromiso se alcanzó durante una reunión realizada en Neuquén, encabezada por el ministro de Gobierno de la Provincia, Jorge Tobares; el intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti; y el presidente del Directorio del EPEN, Mario Moya. También participaron el gerente general de EPEN, Jorge Ramos; la gerente de Comercialización de la empresa estatal, Verónica Carbone; el director por los trabajadores, Mario Chiappe; el gerente de Asuntos Legales, Fernando Da Costa Silva; y el asesor letrado Saúl Castañeda, en representación del Municipio.
Los puntos clave del acuerdo
El plan contempla revisar los suministros a cargo del Municipio y reasignar las titularidades en los casos que corresponda, además de determinar las obligaciones acumuladas y los costos que deberán asumirse en adelante. La regularización se realizará de manera coordinada, sin afectar la continuidad de los servicios públicos esenciales, con la participación del Ministerio de Gobierno para articular el proceso con los distintos organismos provinciales involucrados.
El acuerdo prevé la revisión de 278 medidores, de los cuales 173 corresponden al alumbrado público de la ciudad. Sobre cada uno se controlará su ubicación, destino, titularidad, consumo y potencia contratada. Esa revisión permitirá detectar suministros que deban transferirse o darse de baja, y corregir contrataciones que actualmente generan costos o recargos innecesarios.
El plan también contempla la adecuación de las potencias contratadas al consumo real de cada suministro, ya que un uso mayor a la potencia solicitada genera recargos, mientras que contratar más potencia de la necesaria produce costos evitables. Además, se revisarán los suministros transitorios utilizados para fiestas, actividades y eventos públicos, de manera que el Municipio pueda conocer su costo real y determinar previamente quién deberá afrontarlo.
Sobre la base de este reordenamiento, las partes avanzarán en la revisión del convenio existente entre la Municipalidad y el EPEN, que incluirá mecanismos de recaudación, compensación y gastos administrativos.
El objetivo común del acuerdo es transparentar los consumos y ajustar con sentido de realidad los suministros, de manera que la Municipalidad cuente con previsibilidad en sus costos, siempre bajo la garantía de continuidad en la prestación de los servicios públicos, en un trabajo coordinado entre la Provincia y el EPEN.







































