Liberata Ríos nació en Collón Curá y llegó a San Martín de los Andes siendo apenas una niña. Ahí se quedó el resto de su vida: 101 años, casi todos ellos en la misma ciudad que ahora la despide con la Distinción de Ciudadana Ilustre que ella misma se ganó a pulso, mucho antes de que se la otorgaran formalmente.
De joven tuvo, junto a su madre, un almacén de ramos generales. De ese oficio simple y cotidiano salió una mujer que, con el tiempo, se convirtió en una de las voces más activas de la ciudad en la defensa de los derechos de los adultos mayores.
Volver a estudiar a los 84
Hay un dato en la vida de Liberata que funciona casi como una declaración de principios: hizo sus estudios primarios y secundarios de adulta, y completó el segundo nivel a los 84 años, en el CPEM N°57. No lo hizo por trámite ni por presión de nadie. Lo hizo porque quiso, en una edad en la que la mayoría da por cerrados esos capítulos.
Esa misma energía la llevó, junto a Dorila Fleitas, a impulsar la creación del Consejo Municipal de Adultos Mayores de San Martín de los Andes, que se concretó en 2014. Un año antes, en 2013, ya participaba del Club de Día desde su creación. No fue una participación de ocasión: siguió sosteniéndola, activa, hasta hace muy poco tiempo.
Ajedrez, teatro, coro y viajes
Hasta el final, Liberata no se guardó nada. Participaba de torneos de ajedrez, de actividades culturales, de talleres de teatro y de talleres literarios. Integraba el Coro Cantacantos. Recorrió varias ciudades del país representando a organizaciones de adultos mayores de la provincia de Neuquén, llevando su historia y su energía mucho más allá de San Martín de los Andes.
El reconocimiento la fue encontrando en el camino, no al revés. En 2009, la entonces intendenta Luz María Sapag le otorgó una Distinción al Mérito. En 2014, el Consejo Provincial de la Mujer la reconoció como mujer destacada de Neuquén. Después llegó la Distinción de Ciudadana Ilustre, otorgada por el Concejo Deliberante de la ciudad.
«Estoy en el aire, con una tremenda felicidad»
En enero de 2025, Liberata cumplió 100 años. La ciudad se lo festejó con un desayuno en el Teatro San José, al que asistieron el intendente Carlos Saloniti, familiares, amigos del Club de Día, la presidenta del Concejo Deliberante, Natalia Vita, el secretario de Cultura, Gustavo Santos, y Nicolás Escobar, en representación de la Secretaría de Desarrollo Humano.
Esa mañana, entre la emoción y la alegría, Liberata encontró las palabras justas para agradecer: «En este día de mis 100 años les quiero dar las gracias de corazón. Gracias al Municipio, a cada una de las personas que lo integran, siento una gratitud inmensa, estoy en el aire, con una tremenda felicidad».
«Dejó huellas imborrables»
Al conocerse su fallecimiento, el intendente Saloniti resumió lo que Liberata representó para la comunidad: «El ejemplo de Liberata, la alegría, la perseverancia, sus enseñanzas y la amorosidad con la que nuestra Vecina Ilustre transitó su tiempo y dejó huellas imborrables en nuestra comunidad».
El Municipio de San Martín de los Andes la despidió con tristeza, pero también, como ella misma hubiera preferido, con mucho amor y agradecimiento.








































