La Municipalidad de Neuquén invierte alrededor de 112 mil pesos por vivienda para sostener el servicio Puerta a Puerta, que forma parte de la política de higiene urbana de la ciudad junto a la recolección de residuos domiciliarios y los centros de transferencia. El programa cumple 11 años de funcionamiento ininterrumpido en los barrios de la capital neuquina.
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, destacó el esfuerzo económico que realiza el municipio para mantener el servicio. «Comenzó con la gestión del intendente Horacio Quiroga y luego la gestión de Mariano Gaido le dio continuidad. No sé si hay antecedentes en otro lugar de un servicio que vaya casa por casa retirando los residuos voluminosos durante 11 años consecutivos», señaló.
El funcionario remarcó además los resultados del programa en materia de disposición de residuos. Según explicó, hace una década el municipio retiraba unas 210 toneladas diarias de residuos dejados en las veredas, mientras que en la actualidad esa cifra bajó a 34 toneladas, con picos de hasta 64 toneladas cuando se trata de residuos voluminosos.
Haspert subrayó que el Puerta a Puerta no está incluido en la tasa municipal por recolección de residuos domiciliarios. «El vecino lo que paga es el camión. Es un esfuerzo que hace la Municipalidad de Neuquén. Son 112 mil pesos por vivienda que invierte el Municipio. Sería muy caro si el vecino tuviera que contratar este servicio de manera particular», afirmó.
El subsecretario explicó que, antes de iniciar el operativo en cada barrio, el municipio notifica con algunos días de anticipación a los vecinos para que dispongan los residuos en la vereda, y mantiene diálogo con las comisiones vecinales para coordinar el despliegue. Aclaró que el cronograma anual se mantiene similar al de años anteriores, aunque no se difunde con demasiada anticipación. «No se da de antemano porque el vecino puede dejar la basura con anticipación y capaz hay otro operativo de emergencia y queda ese residuo en la vereda», explicó.
Haspert recomendó además colocar los residuos en un lugar seguro, sin apoyarlos sobre árboles, postes de luz o nichos de gas, y evitar dejarlos en medio de la vereda para no obstaculizar el paso.
Respecto de los elementos que admite el servicio, el funcionario detalló que pueden disponerse restos de poda, escombros, heladeras, lavarropas y sillones. En cambio, pidió no colocar residuos húmedos o domiciliarios de uso diario ni bidones de aceite, que deben trasladarse a los centros de transferencia. «Los residuos que pedimos que no coloquen son el húmedo y diario, y el aceite. El resto, todo: poda, escombro, heladeras, lavarropas, sillones», detalló.
Haspert remarcó que el servicio es utilizado por vecinos de toda la ciudad y que, gracias a su continuidad, el municipio actualmente no supera las 85 toneladas de residuos. Por último, lamentó que persistan casos de personas que arrojan residuos en la vía pública pese a contar con servicios municipales como el Puerta a Puerta y los centros de transferencia.







































