La Asociación Bancaria de las seccionales Viedma, Río Negro Oeste y Neuquén se declaró en estado de alerta y movilización tras conocer la decisión de las autoridades del Banco de la Provincia de Neuquén (BPN) de cerrar las sucursales de Las Grutas, Choele Choel y Villa Regina, a partir del mes de octubre próximo. El gremio también incluyó entre las sucursales afectadas a Cipolletti y General Roca.
Según indicó el sindicato en un comunicado, la decisión fue comunicada por las autoridades del banco en las últimas semanas, con argumentos vinculados a la rentabilidad de las filiales. La organización sindical cuestionó esos fundamentos y remarcó el impacto que tendrá la medida sobre los trabajadores y sobre las comunidades donde operan las sucursales.
Un representante gremial de la Asociación Bancaria explicó que el cierre motiva la puesta en marcha de un plan de acción en defensa de la fuente de trabajo de los empleados de esas sucursales. Según indicó, el gremio ya mantuvo una reunión con el presidente del banco, en la que solicitó un menú de opciones para llevar adelante la medida, sin obtener hasta el momento una respuesta satisfactoria.
El dirigente sostuvo que, según los propios empleados, las sucursales cuestionadas tienen un nivel de rentabilidad importante, lo que contradice los argumentos oficiales. «No existen fundamentos para llevar adelante esta medida», afirmó, y remarcó el impacto que el cierre tendrá sobre los usuarios que contrataron servicios con una sucursal local.
El referente sindical señaló que el cierre representa un golpe importante para las comunidades donde están insertadas las sucursales, en particular para Las Grutas, donde el BPN es el único banco de la localidad. También destacó el caso de Choele Choel, donde recientemente cerró sus puertas una sucursal del Banco Macro, lo que llevó al BPN a sumar parte de esa clientela. El dirigente remarcó además que la entidad maneja el plan sueldo de la municipalidad local.
En su comunicado, la Asociación Bancaria advirtió sobre la continuidad laboral de más de una decena de trabajadores y trabajadoras, y sobre la posibilidad de que algunas familias deban trasladarse a más de 500 kilómetros de su localidad de residencia. El gremio remarcó el rol social de la banca pública y cuestionó que una entidad con el prestigio del BPN ajuste a sus trabajadores en un contexto de inestabilidad económica nacional.
La organización sindical apeló al compromiso del gobernador Rolando Figueroa para evaluar alternativas que permitan, en una primera instancia, mantener abiertas las sucursales, y en segundo lugar, sostener las fuentes de trabajo de cada empleado de la institución, algunos con más de 30 años de antigüedad.







































