La Municipalidad de Neuquén inauguró la restauración y puesta en valor del Mausoleo del Coronel José Manuel Olascoaga, uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de la ciudad, ubicado sobre Avenida Argentina y Riavitz. La obra demandó ocho meses de trabajo, más de lo previsto inicialmente por la magnitud de las intervenciones requeridas.
El sitio histórico abrió sus puertas el 11 de junio de 1983 y guarda los restos del Coronel Olascoaga y de su esposa, Delfina Urtubey. Ubicado a pocos pasos de la Plaza de las Banderas, ocupa un lugar central para la memoria y la identidad del territorio neuquino.
Durante el corte de cintas, la secretaria de Jefatura de Gabinete, María Pasqualini, destacó la coordinación entre distintos equipos municipales. «Hemos trabajado mucho con Juan Dutto, porque él tiene el equipo de mantenimiento de edificios», señaló, y agregó que «el resultado final justificó el tiempo invertido, ya que se logró una recuperación integral». La funcionaria remarcó que el objetivo es que el lugar se convierta en «un espacio de reflexión, de memoria activa y de identidad para la comunidad», y anunció que se trabaja para incorporar el mausoleo a los circuitos turísticos de la ciudad y retomar las visitas escolares al sitio.
Inauguramos la restauración del Mausoleo del Coronel Olascoaga, uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de la ciudad. Una puesta en valor que preserva nuestra historia, fortalece la identidad neuquina y suma valor cultural y turístico a la ciudad. pic.twitter.com/Nu01Ldg1pn
— María Pasqualini (@tanapasqualini) June 12, 2026
El subsecretario de Hacienda, Cementerios y Mantenimiento de Edificios, Juan Dutto, detalló las tareas realizadas: «Se hizo parquización del entorno, se repintaron las superficies, se repararon las veredas, se restauraron las rejas y las partes de madera, y se recolocaron las lajas faltantes en el piso, el ingreso y la escalinata». Del equipo de trabajo participaron entre 14 y 15 personas, entre restauradores, carpinteros, pintores y albañiles.
La arquitecta de la Secretaría de Jefatura de Gabinete, Lucía Beverini, explicó que el predio cuenta con tres relieves en cemento y una escultura de bronce de tres metros de altura, obra del artista Atilio Morosín. «Uno de los ejes centrales de la restauración fueron los bajorrelieves realizados por este artista, además de una limpieza integral del tótem de hormigón armado», indicó, y agregó que la estatua de bronce, que presentaba un notable deterioro, fue pulida hasta quedar en condiciones óptimas. Beverini recordó además que Olascoaga fue gobernador de Neuquén y tuvo un papel destacado en los primeros mapeos del territorio provincial.
La restauradora Abril Pepa, integrante del área de Patrimonio Histórico, contó que uno de los mayores desafíos fue la reconstrucción de un bajorrelieve que faltaba por completo. «El equipo debió recurrir a archivos históricos que permitieran modelar y reconstruir la pieza faltante. Fue un trabajo como quirúrgico: se utilizó bisturí para retirar las tres capas de pintura que cubrían los bajorrelieves, debajo de las cuales se hallaron los dibujos originales. Así recuperamos el relato que hizo Morosín», relató.








































