El plenario de las comisiones de Hidrocarburos, Energía y Comunicaciones, Asuntos Constitucionales y Justicia, y Hacienda y Presupuesto de la Legislatura de Neuquén emitió este martes despacho por mayoría al proyecto del Poder Ejecutivo para ratificar el acuerdo entre la provincia e YPF para desarrollar un proyecto de Gas Natural Licuado (GNL). El esquema contempla una inversión anunciada de 25 mil millones de dólares y, en el corazón de la letra chica, una baja en las regalías que pasarían de un piso del 12% —vigente en las áreas recientemente concesionadas— a uno del 7,5%.
La reunión, encabezada por los diputados Damián Canuto, Ernesto Novoa y Zulma Reina, terminó con una votación que dibujó con bastante claridad el mapa político provincial: a favor, los bloques Comunidad, MPN, Avanzar, PRO-NCN, Arriba Neuquén, Fuerza Libertaria, Neuquén Federal y Juntos. En contra, UxP, Democracia Neuquén, JxC-UCR, PTS-FIT-U y FIT-U.
«Una renuncia a la soberanía»
Desde el PTS-FIT-U, el diputado Andrés Blanco fue el más duro en su rechazo. Cuestionó tanto la modalidad de tratamiento legislativo como el contenido mismo del proyecto, al que definió como «una renuncia a la soberanía». Para Blanco, el debate exprés en comisión es funcional a un acuerdo pensado para garantizar rentabilidad a YPF y a las empresas asociadas, no para discutir en serio qué hace la provincia con su recurso estratégico.
La crítica a la reducción de regalías no fue exclusiva de la izquierda. El diputado Darío Martínez (UxP) reclamó información técnica adicional y advirtió sobre el plazo del compromiso: «Estamos a punto de comprometer los ingresos de los neuquinos por los próximos 30 años», sostuvo. Martínez aclaró que no se opone al desarrollo del GNL en sí, pero exigió que se explicara por qué el negocio no podía cerrarse con el 12% de regalías vigente para esas mismas áreas. «¿De dónde sacan que el negocio no cierra al 12%?», preguntó. Fue más allá al graficar la asimetría que genera el esquema de precios: si se aprueba en esos términos, «un extranjero va a pagar el gas de Vaca Muerta más barato de lo que paga cualquier neuquino».
Por su parte, el diputado César Gass (JxC-UCR) pidió profundizar el análisis antes de votar despacho y propuso convocar al presidente de YPF, Horacio Marín, para que diera precisiones económicas y operativas ante la comisión. El pedido no alcanzó para frenar el trámite.
El discurso oficial: «un acuerdo fundacional»
Del otro lado del mostrador, los bloques que sostienen al gobierno provincial defendieron el acuerdo como un cambio de época. El diputado Francisco Lepore (Avanzar) lo presentó como «un acuerdo fundacional» que permitiría subir la producción de gas en más de un 50% y traccionar trabajo y PyMES, con un impacto estimado de 20 mil empleos directos y 30 mil indirectos en la zona de Cutral Co y Plaza Huincul. El diputado Ernesto Novoa (Comunidad), en la misma línea, calculó la inversión en 25 mil millones de dólares y lo calificó como «un proyecto viable que le va a hacer muy bien a Neuquén».
El esquema de regalías por bandas que defendió el oficialismo se aplicaría únicamente a la exportación de metanol y estaría atado al precio internacional del gas, que hoy ronda los 18 dólares el millón de BTU. Según esa cuenta, la provincia podría obtener un 10% en concepto de regalías, aunque la oposición remarcó que ese número está por debajo del 12% que rige hoy en esas mismas áreas.
El diputado Claudio Domínguez (MPN) buscó darle marco histórico al acuerdo al repasar los 13 años de Vaca Muerta desde la ley que en 2013 ratificó el convenio con YPF para crear Loma Campana. Comparó: la cuenca neuquina concentra hoy dos tercios de la producción nacional de petróleo y aporta 110 de los 140 millones de metros cúbicos diarios de gas que se producen en el país. «Neuquén se convirtió en la piedra fundamental para el desarrollo del país. Ahora necesitamos dar el primer paso en materia de GNL», sintetizó.
Lo que no se discutió
Más allá del cruce de cifras, lo que quedó en evidencia en el debate es que la discusión de fondo —si conviene o no resignar puntos de regalías y ceder condiciones de estabilidad fiscal a una corporación como YPF a cambio de una promesa de inversión a treinta años— no se saldó con ningún estudio técnico independiente sobre la mesa. El propio diputado Marcelo Bermúdez (PRO-NCN) reconoció que la provincia ni siquiera tiene mecanismos legales para cobrar Ingresos Brutos sobre lo que se exporte, por un fallo de la Corte Suprema que rige para las 23 jurisdicciones del país, y se conformó con que la actividad asociada al desembolso de YPF quede gravada por Ingresos Brutos y Sellos.
El proyecto, que ahora deberá pasar por el recinto, avanza así con el aval de un bloque amplio de legisladores oficialistas y aliados, mientras la izquierda y un sector de la oposición patronal advierten que Neuquén está a punto de comprometer, por treinta años, las condiciones en las que se exporta el recurso que la provincia viene entregando hace más de una década a cambio de promesas de empleo que, en Vaca Muerta, no siempre se cumplieron en esa magnitud.








































