Este 24 de marzo de 2025 tenemos que marchar nuevamente a 49 años del golpe de Estado que llevó adelante un genocidio en la Argentina. Debemos marchar porque existe un gobierno negacionista que lamentablemente accedió por el voto de la mayoría.
Este gobierno quiere desconocer los hechos y las graves violaciones a los derechos humanos que llevó adelante el gobierno de la dictadura militar, empresarial y eclesiástica. Quiere desconocer lo que la justicia argentina ha dictaminado en centenares de fallos como la existencia de un plan criminal que se denominó terrorismo de Estado y que generó 30.000 desaparecidos, miles de muertos, exiliados, presos políticos, políticos.
Que ese terrorismo de Estado fue la condición necesaria para llevar adelante un plan refundacional que tenia la dictadura militar. Un plan refundacional de la sociedad argentina que en ese momento podía considerar que era el estado de bienestar m logrado en América del Sur con un alto grado de integración social y desarrollo económico donde la distribución del ingreso prácticamente era del 50% para cada sector, es decir, del trabajo y el capital, donde una deuda externa que no alcanzaba los 5.000 millones de dólares se transforma luego de la dictadura militar en una deuda externa de 45 mil millones de dólares, en una distribución del ingreso donde el 32% era para los trabajadores.
Creo que esto, de alguna manera, entendieron los militares y la cúpula gobernante que el terrorismo de Estado era la condición necesaria para poder modificar esta estructura económica, social, política y cultural, porque en una sociedad muy movilizada, muy organizada en términos sindicales, políticos y sociales, no iba a admitir mansamente la modificación de esa estructura económica social que determinaba un alto grado de bienestar para la sociedad argentina.
Es así que utilizaron la violencia brutal, que no fue obra de mentes perversas, sino que fue un plan racional meticulosamente ejecutado y que dejó este saldo en víctimas y también el otro saldo de un país que fue modificándose, donde se destruyó gran parte de las pequeñas y medianas empresas, dejando una cantidad inmensa de desocupados, donde se destruyeron políticas sociales.
Hoy, nuevamente un gobierno que accede por el voto popular, por una mayoría, pretende llevar adelante un modelo económico que tiene semejanzas con el modelo económico de la dictadura de Martínez de Hoz y Videla y que tiene semejanzas en el efecto de sus políticas sociales. Estamos asistiendo hoy a un ajuste que el mismo presidente dice que es el más grande de la historia que recayó fundamentalmente sobre los jubilados, sobre los trabajadores y el conjunto de los asalariados, destruyendo también políticas sociales.
Hace poco tiempo se canceló el programa de tratamientos oncológicos a personas en situaciones de enfermedad muy grave. Vemos manifestaciones de crueldad que no tienen límites. Esto significa las políticas sociales de este gobierno. Por eso, este 24 debemos marchar masivamente para enfrentar, por un lado, este negacionismo con respecto a lo que ocurrió durante la dictadura militar, sino también para marchar contra estas políticas que están llevando a la Argentina a un alto grado de injusticia y de desamparo para los sectores populares. Más que nunca, este 24 de marzo debemos estar en la calle manifestándonos pacíficamente, como ha ocurrido desde siempre, y de esa manera enfrentar a las provocaciones que hace constantemente el gobierno, provocaciones que utilizan la violencia discursiva sin tener en cuenta que esta violencia discursiva puede pasar a los hechos. Entonces, en paz como siempre y organizadamente nos movilizaremos este 24 de marzo.
