Ceramistas cortan desde las 6 la Ruta 7 a la altura de la Cerámica Neuquén. Hace dos meses que están sin luz y sin poder producir. «La intransigencia de Marcelo Severini, presidente de Calf, sigue dejando una fábrica cerrada y familias en la calle. Por eso volvimos a la ruta», denunciaron obreros ceramistas.
«Severini se niega a discutir un plan de pagos de la deuda de electricidad de Cerámica Neuquén, poniendo en riesgo la continuidad de la producción de la fábrica, lo que dejaría en la calle a 50 familias trabajadoras. Su intransigencia nos obliga a tener que endurecer nuestras medidas de lucha para ser escuchados y obtener respuestas», expresaron.
Los obreros y obreras de la gestión obrera señalaron que «Neuquén tiene la tarifa más cara del país, que ahoga a las gestiones obreras, a pequeños comerciantes y el bolsillo de las familias trabajadoras neuquinas». También cuestionaron la imposición del «pago de una deuda con CAMMESA a todos los usuarios que va directo a las arcas de la cooperativa CALF, además de tasas a los combustibles y el pago de un centro ambiental a futuro». Y aseguraron que este es el motivo por el cual Calf tuvo ganancias por más de 3.000 millones de pesos en un año.
«No hay neuquinidad ni garantía de mano de obra neuquina si se permite el cierre de una fábrica con familias trabajadoras. La obra pública es una necesidad indiscutible. Seguiremos insistiendo que las gestiones obreras sean incluidas en la misma y que se pueda acceder a una tarifa diferenciada, así como lo tenían las antiguas patronales ceramistas y tienen hoy sectores empresariales ligados al petróleo, que a pesar de tener ganancias millonarias reciben subsidios», concluyeron y anunciaron que a las 8 horas irán a Casa de Gobierno para reunirse con integrantes del ejecutivo.
