Trabajadores y trabajadoras de Cerámica Neuquén, junto con organizaciones solidarias, realizaron una jornada de volanteo en la Ruta 7 para visibilizar su reclamo tras casi dos meses sin energía en la fábrica. La falta de suministro impide la producción y pone en riesgo la alimentación de 50 familias que dependen de la cooperativa.
Walter Aedo, trabajador de la fábrica, explicó la gravedad de la situación: “Ya se hace insostenible. La energía es esencial para nuestra cooperativa. Intentamos hacer una volanteada pacífica, pero si no hay respuestas, vamos a tener que tomar otras medidas”.
Los trabajadores acusan a la Cooperativa Calf y a su presidente, Marcelo Severini, de aplicar cobros excesivos y tasas adicionales que afectan a la comunidad. “Nos están generando una deuda imposible de pagar. Estamos pagando un millón y medio por día, lo que equivale a 40 millones al mes. Como cooperativa, deberíamos contar con otro tipo de condiciones”, sostuvo Aedo.
A pesar del conflicto, los obreros reafirmaron su compromiso con la fábrica y descartaron abandonar sus puestos de trabajo. “Amamos este lugar, es nuestro sustento y nuestra fuente de empleo. Tenemos el apoyo de la comunidad porque ellos también sufren estas problemáticas en sus hogares”, destacó Aedo.
El diputado provincial del PTS-FITU, Andrés Blanco, acompañó la protesta y señaló la responsabilidad del gobierno en la situación. “Severini está al frente de Calf y es parte del Ejecutivo. Nos están estafando con cobros indebidos y el gobierno no puede mirar para otro lado. Están dejando una fábrica cerrada y 50 familias en la calle”, afirmó.
Los trabajadores exigen que se restablezca el servicio eléctrico y se otorgue un subsidio para garantizar la continuidad de la producción. “No es que no queramos pagar, pero en estas condiciones es imposible”, concluyó Aedo.
Ante la falta de respuestas concretas, no descartan endurecer las medidas en los próximos días.
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