La Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines del Neuquén llamó a defender el aporte obligatorio destinado al sostenimiento del Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (INACAP). Esta institución, considerada de gran valor por su rol en la formación y el fortalecimiento del gremialismo empresarial a nivel nacional, podría enfrentar desafíos debido a interpretaciones relacionadas con el Decreto 149 del año en curso.
Según la asociación, el INACAP no estaría incluido en las disposiciones del decreto presidencial, ya que se trata de una Asociación Civil con Personería Jurídica. Este instituto es fundamental en la realización de numerosas actividades de formación, tanto en modalidad remota como presencial, contribuyendo al desarrollo de capacidades en diversas localidades del país.
En particular, se destaca que muchas de estas actividades son impartidas por docentes locales, lo que no solo asegura una formación adaptada a las realidades específicas de cada región, sino que también permite que los ingresos generados por los honorarios de los capacitadores se reinviertan en las economías locales. Esto representa un impulso económico para áreas que a menudo enfrentan postergaciones en términos de desarrollo.
El aporte mencionado no representa una deducción para los trabajadores, ya que es una contribución que recae exclusivamente sobre los empleadores. Por otro lado, es importante destacar que el INACAP no limita sus funciones únicamente a la capacitación, sino que también desempeña un papel crucial en el financiamiento de las actividades gremiales empresariales que numerosas cámaras llevan a cabo en diversas regiones del país. Las cuotas sociales y otras iniciativas que podemos organizar no alcanzan para cubrir estas necesidades.
«Sin perjuicio de claro sentido vocacional que tiene el gremialismo empresario, es innegable que el normal desarrollo de cualquier institución implica costos (personal, servicio, gastos operativos, etc.); la falta de recursos acordes condenaría a numerosas entidades a su desaparición.Y con la extinción de éstas, las comunidades en las que se insertan se verían privadas de un insustituible canal para que las empresas puedan hacer oír su voz ante los poderes del Estado, que muchas veces intentan avasallar la libertad económica o pretenden expoliar al sector privado con tributos desproporcionados. Sabedores de que los beneficios del INACAP se derraman sobre la comunidad – incluso sobre quienes no contribuyan a su sostenimiento –, somos conscientes de que el financiamiento voluntario resultaría inviable», aseguran desde Acipan y hacen un llamado público a la reflexión, a fin de que una medida bienintencionada no redunde en penosas consecuencias para el entramado gremial empresario argentino.
