Las obreras de la cooperativa textil Traful Newen llevaron adelante un «maquinazo» frente a Casa de Gobierno en Neuquén y exigieron respuestas del gobierno provincial ante la crisis que atraviesan las gestiones obreras.
La protesta comenzó a las 9 de la mañana y contó con el apoyo de ceramistas, organizaciones sociales, sindicatos y estudiantes. Durante la jornada, las trabajadoras cosieron y vendieron su producción mientras explicaban a la comunidad su situación.
El reclamo central apunta al cumplimiento del acuerdo firmado en 2017 con el entonces gobernador Omar Gutiérrez, que comprometía al Estado provincial a adquirir indumentaria producida por la cooperativa para diversos ministerios.
«Necesitamos que se cumpla para entregar nuestra producción a los ministerios de Seguridad, Turismo y Producción», explicó Marina Catilao, obrera y referente de Traful Newen.
La crisis económica, los tarifazos y la suba de costos de producción afectan de manera directa a la cooperativa, que cuenta con 25 trabajadoras y un trabajador. «Nosotras decidimos salir a la calle porque la situación es insostenible. Pero al mismo tiempo queremos aportar a la comunidad, por eso donamos nuestra producción de las últimas dos semanas al Hospital Penna de Bahía Blanca», afirmó Catilao.
La cooperativa renovó parte de su maquinaria recientemente, lo que permite aumentar su capacidad productiva. Sin embargo, la falta de demanda estable y el incumplimiento del acuerdo con el gobierno ponen en riesgo los puestos de trabajo. «El costo de los insumos y los servicios subió muchísimo, y sin una producción constante no podemos garantizar la continuidad del proyecto», agregó Catilao.
El gobernador Rolando Figueroa no recibió a las trabajadoras ni lo hizo ningún funcionario de alto rango durante la jornada. Sin embargo, el ministro de Gobierno, Jorge Tobares, se comprometió a mantener una reunión con ellas el viernes a las 10 de la mañana. «Esperamos que esta reunión sirva para avanzar realmente en soluciones. No podemos seguir esperando indefinidamente», sostuvo Catilao.
Desde la cooperativa insistieron en que el cumplimiento del acuerdo permitirá sostener los empleos actuales y generar nuevas oportunidades laborales. El contrato con el Ministerio de Seguridad implicaría la fabricación de indumentaria para las fuerzas de seguridad, lo que representaría un alivio económico clave para la cooperativa.
El maquinazo forma parte de un plan de lucha más amplio que busca visibilizar la difícil situación de las gestiones obreras en Neuquén, afectadas por la inflación, la apertura de importaciones y los altos costos del monotributo social. «Los tiempos del Gobierno no son los de estas trabajadoras y nuestras familias», advirtieron desde la cooperativa, mientras esperan respuestas concretas en la reunión del viernes.
