El Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén (SEJuN) expresó su «más enérgico repudio» a la decisión de la Comisión Especial del Jurado de Enjuiciamiento que declaró inadmisible el pedido de jury contra la jueza Andrea Di Prinzio, y convocó a una asamblea virtual este miércoles 6 de mayo a las 12, con retiro del personal de la IV Circunscripción Judicial a partir de las 11.
El sindicato calificó la resolución como «prematura» y advirtió que, si bien no es vinculante, «constituye un antecedente de extrema gravedad institucional» al haberse adoptado en una instancia preliminar dentro de un proceso que involucra denuncias reiteradas de violencia laboral en el Poder Judicial. El caso se originó en una presentación realizada por SEJuN a mediados de 2025, que expuso múltiples testimonios sobre presuntas prácticas de maltrato, hostigamiento y destrato hacia trabajadoras y trabajadores judiciales.
El sindicato cuestionó los fundamentos de la Comisión, que argumentó una supuesta falta de precisión para avanzar en el procedimiento: «Lejos de tratarse de una ausencia de hechos, lo que se pone de manifiesto es la necesidad de profundizar la investigación«, indicaron, y señalaron que la propia Comisión sugirió la continuidad de las actuaciones en sede administrativa.
Para SEJuN, la decisión transmite «un mensaje institucional preocupante», en tanto podría interpretarse como una relativización de la violencia laboral cuando no se ajusta a determinados estándares formales. El 4 de mayo el sindicato ya realizó una asamblea presencial en la IV Circunscripción junto a trabajadoras y trabajadores, donde se dieron a conocer los alcances de la resolución.
La asamblea virtual del miércoles contará con la participación del asesor legal Federico Egea y tendrá por objetivo analizar la situación y evaluar posibles medidas. SEJuN reafirmó que «la violencia laboral no puede ser tolerada, encubierta ni relativizada dentro del Poder Judicial» y concluyó: «La independencia judicial no puede ser utilizada como resguardo de prácticas autoritarias, y ningún cargo puede estar por encima de la dignidad de las personas«.







































